Subasta de cuotas: La Fetrapes llamó a esperar la decisión del Gobierno y luego estudiar los caminos a seguir

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Ante los dichos del Gobierno que el próximo 21 de mayo se anunciaría el proyecto de ley de pesca, el cual pudiera contemplar la licitación de las cuotas, los ánimos se encendieron aún más y las distintas organizaciones ligadas al sector han salido a manifestar sus puntos de vista.


Ahora fue el turno de la Federación de Trabajadores Pesqueros y Ramas Afines de la Zona Centro Sur (Fetrapes), la que a través de su presidente, Juan Montenegro, comentó que el hecho que "la ley se discuta lo más posible es positivo, pero anunciar las penas del infierno para el sector pesquero de parte de la industria y algunos al servicio de esta, es exagerado, más aún cuando no se conocen los detalles de las licitaciones".


A través de un comunicado de prensa, Montenegro aseveró sobre la actual ley de Límites Máximos de Captura por Armador (LMCA) que esta ha "producido la concentración del sector pesquero y la desaparición de la pequeña industria". Para el dirigente, el Estado también ha sido responsable de esta situación y, en este sentido, se preguntó que "ante la crisis del sector y de los recursos pesqueros, dónde está el compromiso del Estado en la administración de estos".


El presidente de la Fetrapes fue autocrítico y manifestó que solo reconociendo la responsabilidad del sector en general, "tanto por omisión como por acción, lograremos avanzar en busca de una real solución para el rubro en la que todos puedan salir beneficiados, tanto los recursos pesqueros en su recuperación, el gran industrial, el pequeño industrial, la pesca artesanal y los trabajadores con un trabajo digno y decente".


De igual manera, el dirigente llamó a no "seguir viviendo el duelo del sector, y en especial del jurel. Levantemos la cabeza, miremos al futuro y esperemos la propuesta de ley de pesca del Gobierno para así ser serios en la discusión".


Montenegro concluyó diciendo que los trabajadores apoyarán el mecanismo que los incorpore, "tanto en las cuotas de pesca, como en una real plataforma social", y solicitó una mejora en la administración, "de forma tal de recuperar los recursos pesqueros. Además, necesitamos un compromiso del industrial pesquero para sentarnos a negociar por área de producción y así conseguir mejores condiciones laborales", enfatizó.

Sonapesca: "Las licitaciones de las cuotas de captura más bien parecen un capricho"

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Ayer jueves 5 de mayo, la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) citó a una conferencia de prensa para analizar la realidad del sector pesquero industrial del país, considerando los acontecimientos que ha sufrido la actividad en el último año. Se trató de la primera reunión entre Rodrigo Sarquis y los medios de comunicación, desde que este asumiera la presidencia del gremio, en julio del año pasado.



En el encuentro también estuvieron presentes el vicepresidente y gerente general de la entidad, Carlos Vial y Héctor Bacigalupo, respectivamente.
El presidente de Sonapesca advirtió que el objetivo primordial, tanto para el Gobierno como para la industria, es la conservación de los recursos pesqueros y la estabilidad de las pesquerías. De esta manera, fue enfático al decir que cualquier normativa que regule al sector debe velar porque esto se cumpla, resolviendo los distintos problemas de las pesquerías en cada región del país y asegurando una pesca sustentable desde una perspectiva biológica, económica, medioambiental y social.
Disminución de los desembarques
Rodrigo Sarquis entregó información y cifras que muestran la situación que vive la pesca, por la disminución de los desembarques, la reducción de las cuotas de pesca, la baja en los niveles de empleo y los efectos derivados del terremoto de febrero del 2010.
El presidente de la Sonapesca hizo hincapié en la reducción de los desembarques industriales en los últimos años. En la misma etapa, el sector artesanal aumentó su representación en el total de los desembarques pesqueros de 8,7% de las capturas totales en 1991 a 53% en 2010.
Durante 2010, y por segundo año consecutivo, el sector pesquero industrial no logró cumplir con las cuotas asignadas. Las capturas se redujeron de 3,6 millones de toneladas en 2004, a 1,6 millones de toneladas en 2010, lo que equivale a una baja de 56,7%.
Nuevas estrategias
En los últimos meses, compañías del sector pesquero anunciaron planes para incorporar mayor valor agregado; establecieron asociaciones estratégicas entre algunas empresas y, en otros casos, acordaron fusiones para racionalizar las operaciones y reducir los costos dada la escasez de materia prima, entre otras variables.
Sarquis dijo que este año la industria apoyó la medida del Gobierno de aplicar una considerable reducción en las cuotas de pesca (76% en el caso del jurel y 72% en la anchoveta) sobre la base de un enfoque precautorio y la información científica disponible sobre los recursos pelágicos nacionales. Sin embargo, según lo expuesto por el dirigente gremial, esta decisión, que busca la preservación de los recursos pensando en la sustentabilidad en el largo plazo, ha generado una serie de impactos en áreas como el empleo.
Como consecuencia de la reducción de los desembarques, principalmente del jurel, se estima que la fuerza laboral se redujo en un 15,6%.
De esta manera, las compañías han privilegiado la elaboración de productos para consumo humano, principalmente conservas y congelados, con el fin de mantener la mayor cantidad posible de fuentes de trabajo y agregar valor al recurso.
A favor del actual sistema
Para el presidente de Sonapesca los hechos demuestran que el actual sistema de administración ha funcionado y ha sabido ajustarse a los cambios que se han generado. Sin embargo, dijo que "debe existir claridad que la actividad pesquera atraviesa momentos complejos y que no está en condiciones de resistir propuestas que planteen alteraciones sustantivas en los actuales mecanismos de administración pesquera vigentes. Si no se adoptan las medidas que apunten a preservar los recursos, tarde o temprano la actividad pesquera va a desaparecer".
Respecto de la posibilidad de licitar las cuotas de captura, Sarquis fue enfático al decir que estas no resuelven ninguno de los problemas que hoy tiene el sector. "No lo hace más competitivo, tampoco convoca al mundo artesanal a sumarse a las medidas de conservación y no pone énfasis en poder recuperar las pesquerías, por lo tanto, nosotros le preguntamos al gobierno: ¿para qué?, porque los problemas del sector claramente no los va a resolver de esa manera".
El dirigente gremial agregó que "todo este tema de las licitaciones lo único que hace es alejar al sector pesquero de resolver los problemas actuales que tiene y más bien parece un capricho".
Por su parte, Carlos Vial añadió que "mi experiencia ha sido que en la medida en que se focaliza la solución en las regiones y en los actores, el avance es mucho mayor. Muchas veces estos proyectos de ley que comprenden muchas materias tienden a concentrar la energía en desmedro de la solución de los problemas mismos. Cuántas veces hemos discutido la ley larga de pesca y hemos terminado después de un arduo proceso legislativo con una ley corta de solución de emergencia y con la realidad igual. Hay ahí un llamado más bien a concentrarnos en los problemas y temerle a una discusión que puede ser muy larga y muy amplia en su cobertura y sus impactos".
Consultado acerca de las constantes críticas que ha recibido el sector industrial respecto de la concentración de la actividad y de la desaparición de la pequeña industria, Sarquis aseguró lo contario. "Quedó demostrado en la consulta que hizo Lota Protein al Tribunal de la Libre Competencia que dentro de los sectores que se tenía registro el sector pesquero era uno de los menos concentrados de la economía. Argumentos adicionales hay dos. Uno, el 50% de los desembarques pesqueros provienen del mundo artesanal. Segundo, estamos frente a un escenario donde en 15 años el país tiene la mitad de sus recursos pesqueros disponibles, por lo tanto, nadie puede pretender que el sector tenga la misma estructura. Lo que sí sería bueno es revisar otras pesquerías, las cuales tienen un mecanismo de administración distinto de los límites máximos de captura, donde se puede ver que el grado de concentración es importante".
Finalmente, Vial concluyó diciendo que "este es un sector que está en crisis y la primera tarea es sacarlo adelante".
Exportaciones
En materia de exportaciones pesqueras, en 2010 los envíos del área pesquera extractiva alcanzaron US$ 1.516 millones, lo que representa una baja de 10,6% respecto del 2009, equivalente a US$ 150 millones. La elaboración de productos con mayor valor agregado y los mayores precios internacionales permitieron atenuar el déficit en volúmenes de producción debido a las menores capturas.

Sindicato de Tripulantes de la Industria Pesquera alabó posición del Gobierno

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A continuación reproducimos una carta al director enviada por el presidente del Sindicato de Tripulantes de la Industria Pesquera, Jaime Cabrera, quien aplaude la posición del Gobierno de licitar una parte de las cuotas de captura. La misiva fue publicada por el diario La Tercera:
"Quiero dar a conocer nuestra preocupación por el uso político que las autoridades y los industriales pesqueros intentan hacer con los trabajadores, ante los anuncios de parte del Gobierno de incluir en el proyecto de ley de pesca para el 2012 la posibilidad de licitar las cuotas de pesca.
Durante años, estos señores han explotado las cuotas de pesca y hoy, ante la posibilidad de tener que pagar por ellas y competir por el mercado, ponen como escudo protector a los trabajadores. Los mismos a los que ellos han despedido sin contemplaciones, para que intercedan ante el Estado y el Congreso para seguir sobreexplotando los recursos marinos.
La consulta es: ¿por qué los trabajadores tienen que salir a la calle a defender a la industria, cuando ellos nunca han respetado a sus trabajadores? ¿De qué forma puede servir la ley vigente, cuando nos ha traído desempleo y precariedad?
Hoy no queda más de un tercio de tripulantes que existían en los inicios de la actual ley de pesca y estos, para poder ganarse el pan, tienen que salir a aguas internacionales, quedar en el completo abandono y realizar faenas de pesca cuando los puertos se encuentran cerrados para toda embarcación.
Ellos hablan de que las grandes conquistas salariales se perderán porque otros licitarán las cuotas y nos contratarán. Bienvenidos los nuevos si nos pagan sueldos dignos. Hoy trabajamos por una miseria, que debemos completar con carrera olímpica.
¿Cómo pedir a los trabajadores de las empresas que se encuentran en proceso de fusión que defiendan este mecanismo, cuando mañana se quedarán sin empleo?
Y termino preguntándome: ¿cuándo el Estado de Chile se hará cargo de sus errores de manejo de las pesquerías, que nos tienen en el desempleo y en el más completo abandono? ¿Hasta cuándo los gobiernos de turno utilizarán los dineros, que por ley nos pertenecen, para hacer favores políticos?".

Se enciende debate por licitación de las cuotas de pesca

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Desde que se conociera la decisión del Ejecutivo de incluir la licitación del 25% de las cuotas de captura en la ley que reemplazaría a los Límites Máximos de Captura por Armador que vencen en el 2012, el sector pesquero nacional inició un debate que cada vez está más encendido. Ahora fue la Fesip la que refutó las declaraciones realizadas por el presidente de la Pymepes, quien alabó la decisión del Gobierno.



Este lunes 2 de mayo, el presidente de la Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Empresarios Pesqueros de la Región del Biobío (Pymepes), Enrique González, manifestó a través de una carta enviada a PESCA al día que ven "con esperanza el proyecto que prepara el Gobierno para reemplazar la ley 19.713, que estableció los Límites Máximos de Captura por Armador (LMCA)", por lo que aplauden que "el Presidente Piñera esté abierto a la licitación y no sea secuestrado por los poderosos industriales".
En respuesta a estas declaraciones, y en conversación con este mismo medio de prensa, la ex presidenta de la Federación de Trabajadores de la Industria Pesquera (Fesip) y actual miembro de esta entidad, Teresa Lizana, refutó la postura de González y puntualizó que "cómo una pyme podrá ganar una subasta de cuotas, cuando está claro que no tienen las espaldas para ser el mayor postor".
González también manifestó que "hay que decir que la ley promulgada el 2001 regaló los peces de todos los chilenos, hoy ese regalo tiene al sector industrial hablando de ‘derechos históricos", sin embargo, la licitación podría aportar dineros frescos al país, solucionar problemas sociales o simplemente mejorar la alimentación en los sectores más vulnerables".
En la contraparte, Lizana aseveró que "la ley del 2001 no regaló nada, solo asignó a cada poseedor de autorizaciones de pesca un porcentaje de la cuota global de acuerdo con su registro histórico de capturas, como ha ocurrido en todos los países y, sin ir más lejos, como pasó también en la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur, que en la reunión de Cali (Colombia) en enero acordó la fijación de cuotas por país".
De igual manera, la ex timonel de la Fesip comentó que los fondos estatales que pudiera generar la licitación de las cuotas "ya ocurre gracias a las mencionadas patentes pesqueras que anualmente paga la industria pesquera por usar las cuotas, que el 2009 fueron por más de $ 17 mil millones".
En relación con las declaraciones de González que apuntaban al beneficio que generaría para las pymes pesqueras la subasta de las cuotas, Lizana subrayó que "no vemos cómo el Presidente de la República podría ayudar legítimamente a una pyme pesquera licitando las cuotas, ya que eso significaría perjudicar a los trabajadores de una industria para beneficiar a otra. Quitaría materia prima a empresas que efectuaron inversiones para agregarle valor, para dársela a otras. No hay que olvidar que las pymes pesqueras dan con suerte 700 empleos y la industria pesquera alrededor de 10 mil".
Los políticos también han sido blanco del fuego cruzado entre los protagonistas del sector pesquero. El presidente de la Pymepes comentó que "es curioso ver cómo gran cantidad de parlamentarios UDI (Unión Demócrata Independiente) defienden la LMCA, critican y se niegan a la licitación de cuotas, promoviendo que estas se sigan regalando, aún cuando el propio Jaime Guzmán, en conjunto con Sebastián Piñera, se jugaron por abrir el mar y llevar a cabo la licitación de las cuotas de pesca cuando se redactó la ley".
Por su parte, Teresa Lizana defendió a los miembros del oficialismo que se oponen a la subasta -el diputado Sergio Bobadilla ha llevado la bandera de lucha en este caso-, argumentando que "emplazar a los parlamentarios UDI a que voten de tal o cual manera, es una presión ilegítima que no se condice con una democracia".
En tanto, hoy jueves 5 de mayo la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) hará público su rechazo a las subastas de cuotas pesqueras, a través de una conferencia de prensa a realizarse desde las 09:30 hrs. en su oficina de Santiago (Región Metropolitana).

Opinión: "El camino incorrecto en pesca"

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A continuación reproducimos una columna de opinión publicada hoy por La Tercera elaborada por el abogado y asesor de compañías pesqueras, Mario Tapia.
"La abogada Riola Solano, representante del grupo noruego Koppernaes en Chile (Lota Protein), escribió aquí una columna titulada ‘El camino correcto en pesca". En ella intenta reflotar los argumentos que presentó ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) para justificar la licitación de las cuotas de pesca. Los argumentos de Solano no sólo están trasnochados, sino que ya han sido desvirtuados uno por uno en el pasado.
Primero, no es cierto que durante el gobierno del Presidente Lagos se hayan ‘regalado" las cuotas de pesca. La industria pesquera paga cada año una patente pesquera por su uso, que equivale al 3% de las ventas y que en 2009 aportó más de $ 17 mil millones al Fisco. Ese verdadero royalty ha servido para financiar el Fondo de Administración Pesquera y el Fondo de Fomento de la Pesca Artesanal, echando por tierra la idea de que una licitación sería "la" herramienta para generar beneficios sociales.
Segundo, es una falacia que la licitación de cuotas generaría competencia, innovación y transparencia. El TDLC dijo que para el ingreso de nuevos actores no era necesario licitar, ya que lo apropiado era mejorar la transferibilidad del sistema, disminuyendo las barreras a la compra y venta de cuotas, por ejemplo, desligándolas del barco vinculado a ella.
En cuanto a la innovación, la evidencia es que tras la asignación de cuotas individuales por historia en 2001, la industria pesquera se abocó al desarrollo de productos con valor agregado para consumo humano, invirtió en investigación científica y aplicó mayor tecnología, creó nuevos productos, incursionó en otros mercados y logró los más altos estándares de trazabilidad. ¿Qué incentivo podría haber para innovar si las inversiones que ello exige podrían esfumarse con una licitación?
Respecto del derecho a pescar, éste se ampara en las autorizaciones de pesca que la autoridad concedió por décadas hasta que debió decretar el cierre del acceso por recurso y por región por razones de conservación. Dichas autorizaciones tienen carácter indefinido y son un bien incorporal que se encuentra en el patrimonio de sus titulares y que no se puede vaciar de contenido vía licitaciones, privándolos de sus atributos o facultades esenciales a través de una ley expropiatoria.
De esa manera, la ley de Límites Máximos de Captura por Armador asignó con total transparencia las cuotas entre los titulares de las autorizaciones de pesca en proporción a su historia. Quienes quieran entrar a la actividad pueden adquirir cuotas. Ese respeto a las autorizaciones de pesca y a las capturas históricas, que se ha mantenido en Chile y en los países pesqueros relevantes, es lo que está en riesgo con una licitación. Es el camino incorrecto, que una empresa noruega, que recibió en su país las cuotas por historia, impulsa en Chile.
Es dudoso que exista, por tanto, el ánimo en el Congreso para favorecer una fuerte concentración de la pesca como ocurriría de licitarse, lo que afectará al sector artesanal que se enfrentará en regiones completas con un único poder comprador. Por lo que yo no daría por cierto que el Presidente Piñera haya decidido ya efectuar tal licitación".

Alcalde de Talcahuano se opone a subasta de cuotas de pesca y respalda al personal embarcado de la industria pesquera

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El Sindicato de Tripulantes Pesqueros de la Región del Biobío valoró ayer martes 3 de mayo la postura del alcalde de Talcahuano (Región del Biobío), Gastón Saavedra, de oponerse firmemente a las licitaciones de las cuotas de pesca por los negativos efectos que, según ellos, estas traerían para los miles de trabajadores que dependen directamente del sector pesquero.
El director del Sindicato de Tripulantes, Mario Carrillo, informó que en la cuenta pública de la gestión municipal 2010 efectuada en la Municipalidad de Talcahuano, el edil manifestó su preocupación por el anuncio que hiciera el Gobierno acerca del envío de un proyecto de ley que contendría licitaciones.
"En esto queremos ser claros, rechazamos tajantemente la licitación propuesta y defenderemos con todo los derechos de los trabajadores de planta y embarcados de la industria pesquera. Talcahuano ha pasado por muchos problemas como para correr el riesgo de perder una fuente de empleo como lo es la industria pesquera", manifestó Saavedra.
Por su parte, Carrillo sostuvo que "respaldos como estos son los que necesitamos los trabajadores de la industria pesquera en momentos en que el sector pesquero se encuentra en la más completa indefensión", y agregó que "el Gobierno ha tenido solo buenas intensiones y palabras de buena crianza, nada en concreto para los miles de trabajadores que han sido despedidos, ya sea por el terremoto o por la escasez de recursos. Los planes de empleos al parecer no llegan a la Región del Biobío y menos al sector del que formo parte", aseveró.
Según el dirigente sindical, una licitación de las cuotas de pesca como la que propone una empresa extranjera con operaciones en Chile, "solo puede traer concentración de la industria, transnacionalización de los peces y desempleo para sus trabajadores".
En este sentido, dijo que le solicitaron "al alcalde que encabece formalmente la oposición a las licitaciones de cuotas de pesca y ha aceptado, lo cual agradecemos". De igual manera, Carrillo detalló que están conversando con parlamentarios de diversos partidos para entregarles sus argumentos de "porqué esta medida sería desastrosa para los trabajadores".
Finalmente, el director del Sindicato de Tripulantes Pesqueros de la Región del Biobío puntualizó que esperan que "el Gobierno recapacite y no envíe un proyecto que haría tanto daño, más aún cuando se expone a una derrota en el Congreso".

Andrés Couve: "Si de recaudar rentas se trata, un sistema de royalty por el valor de lo capturado es mejor que las licitaciones"

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A continuación reproducimos una carta al director enviada por el ex subsecretario de Pesca y actual consejero nacional de pesca, Andrés Couve Rioseco, quien sostiene que "si se quiere permitir el acceso a nuevos actores, la respuesta está en perfeccionar la transferibilidad de las cuotas, adoptando un modelo al estilo de Nueva Zelandia"; mientras que "si de recaudar rentas se trata, un sistema de royalty por el valor de lo capturado es mejor que las licitaciones". El texto fue publicado en el diario La Segunda:
"La Ley de Pesca de 1991 estableció un régimen de subastas para las pesquerías en recuperación (aquellas sobre las cuales se ha establecido una moratoria de por lo menos tres años) y para las pesquerías en desarrollo incipiente o nuevas. Durante estos últimos 20 años se han realizado múltiples subastas: sobre la pesquería en recuperación de langostinos colorado y amarillo (regiones de Valparaíso y del Biobío) y sobre las pesquerías en desarrollo incipiente de bacalao de profundidad y orange roughy. En todos estos casos, las cuotas y desembarques muestran decrecimientos. Tres de los cuatro procesos de subastas terminaron en la aplicación de vedas debido al deteriorado estado del recurso. La pesquería del langostino colorado terminó en veda total a partir del 2001. En el caso de los langostinos colorado y amarillo, y del bacalao de profundidad, además, se evidencia una participación porcentual de menos armadores con cada vez un porcentaje mayor de la cuota.
Así, las subastas de recursos pesqueros en Chile no han contribuido a su conservación y en la mayoría de los casos se ha originado una concentración, sin entrada de nuevos participantes. Por otra parte, las recaudaciones han sido volátiles, a diferencia del caso de la aplicación del cobro de patentes pesqueras fijas, de las cuales las licitaciones están exentas.
Cabe considerar que las licitaciones deberán ser no discriminatorias y abiertas a los Estados contratantes de los múltiples acuerdos comerciales y TLC"s suscritos por Chile, con los consecuentes riesgos que ningún país hasta ahora ha estado en condiciones de asumir.
Pensemos en que la pesquería transzonal del jurel, especie que transita libremente hacia afuera y hacia adentro del límite de las 200 millas de nuestra zona económica exclusiva (ZEE), se someta a una licitación y en ella resulten favorecidas empresas extranjeras con capacidad ociosa de barcos factoría. Como en Chile se fija una cuota para el jurel para la ZEE pero esta puede pescarse en alta mar, los licitantes podrán, con cargo a la cuota licitada en Chile, capturarla enteramente en la alta mar adyacente con buques factoría, procesarla y transbordarla también en alta mar con destino a los mercados externos. ¿Es eso lo que quieren los tripulantes y trabajadores de la industria procesadora chilena? ¿Es eso lo que conviene a nuestra economía?
Si de conservar los recursos se trata, los permisos indefinidos con claras y estrictas causales de caducidad son muy superiores a las licitaciones con plazo fijo, en que el adjudicatario tratará de explotar al máximo durante el período de su vigencia, pues no sabe qué le deparará una futura subasta.
Si se quiere permitir el acceso a nuevos actores, la respuesta está en perfeccionar la transferibilidad de las cuotas, adoptando un modelo al estilo de Nueva Zelandia. Si de recaudar rentas se trata, un sistema de royalty por el valor de lo capturado es mejor que las licitaciones".

Diputado Sergio Bobadilla arremetió contra el proyecto de licitación de la pesca

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El diputado gremialista Sergio Bobadilla se mostró contrario al proyecto gubernamental que pretende licitar las cuotas de pesca. El parlamentario de la Unión Demócrata Independiente (UDI) describió la idea que anunciará el Presidente Sebastián Piñera para el 21 de mayo como "una subasta de pescado en la que solo se verán beneficiados los más poderosos en desmedro de quienes tienen menos peso en esta industria".
Pese a que Bobadilla ha estado siempre a favor de lo que establece el oficialismo, en este caso destacó que no votará favorablemente la medida y que no es el único, sino que hay más parlamentarios gremialistas dispuestos a no apoyar la propuestas presidencial que no ha dejado muchos indiferentes.
Según lo publicado por El Sur, otra situación que destacó el representante de Tomé, Penco y Coronel (en la Región del Biobío), es que "el Gobierno debe tomar el parecer de los trabajadores y de todos los sectores para resolver este tipo de disyuntivas, debido a que en este caso, serán quienes trabajan en este rubro los que se verán más afectados, incluso, puede que sufran drásticamente las cifras de cesantía".
El monopolio que se puede generar con esta licitación de las cuotas de pesca también está en la carpeta de preocupaciones que dice tener el diputado Bobadilla, ya que aseveró que esta iniciativa es muy probable que "deje en manos de las empresas más poderosas gran parte de la pesca y las empresas pequeñas vayan quedando en el olvido".
Sobre la solución que se le puede dar a este nuevo problema, Bobadilla destacó que "se deben tomar en cuenta las posiciones de todos los actores relevantes, ya que son ellos los que viven a diario la agonía de algunas especies y ven a diario como se pierden sus fuentes laborales".

Según la Asipes: Licitaciones pesqueras dejarán en una o dos manos las cuotas

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Al rechazo transversal entre los industriales frente a la posible licitación de hasta el 25% de las cuotas de pesca, se sumó Luis Felipe Moncada, gerente general de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), arguyendo que "significará sin duda concentración de las cuotas, desempleo y eventualmente la internacionalización de la pesca, ya que sin duda habrá un alto interés de las flotas de pesca distante que operan más allá de las 200 millas por licitar cuotas de jurel".
En esa línea, y según lo publicado por Estrategia, Moncada aseveró que si se quiere seguir incentivando la inversión en tecnología y equipos humanos, innovación y competitividad, "debe buscarse una regulación pesquera de largo plazo, basada en el reconocimiento de los derechos históricos, como se ha hecho en los 22 países de legislación pesquera más avanzada del mundo que han establecido cuotas individuales transferibles".
Criterios no claros
Por su lado, el presidente de pesquera Eperva, del grupo Angelini, Manuel Tocornal, afirmó que "dentro del Gobierno no hay un criterio claro, entre el Ministerio de Economía y el Presidente de la República. Sabemos que pretenden algunas modificaciones que son trascendentales y claramente es una expropiación".
Este jueves, además, la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca) hará público su rechazo a las subastas de cuotas pesqueras, en conferencia de prensa.

La Pymepes refutó postura del oficialismo que se opone a la licitación de las cuotas

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A continuación reproducimos una carta enviada a PESCA al día por el presidente de la Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Empresarios Pesqueros de la Región del Biobío (Pymepes), Enrique González, quien se refirió a las declaraciones realizadas por miembros de la Unión Demócrata (UDI), los cuales se oponen a la posibilidad de licitar las cuotas de captura, entre ellos el diputado Sergio Bobadilla:
"Las pymes pesqueras del Biobío, asociadas en la Pymepes, vemos con esperanza el proyecto que prepara el Gobierno para reemplazar la ley 19.713, que estableció los Límites Máximos de Captura por Armador (LMCA). Aplaudimos que el Presidente Piñera esté abierto a la licitación y no sea secuestrado por los poderosos industriales.
Hay que decir que la ley promulgada el 2001 regaló los peces de todos los chilenos, hoy ese regalo tiene al sector industrial hablando de ‘derechos históricos", sin embargo, la licitación podría aportar dineros frescos al país, solucionar problemas sociales o simplemente mejorar la alimentación en los sectores más vulnerables.
El Presidente de la República, Sebastián Piñera, comprometió en su plan de Gobierno que durante su mandato no habría ninguna nueva política, ley o reglamento que no sea evaluada previamente según su impacto en las Pymes, por eso en la Pymepes vemos una oportunidad en el proyecto que prepara el Gobierno y que reemplazará a la ley de límites máximos.
Con todo, creemos que la ley de LMCA ha sido un completo fracaso para el país, que ha perdido la oportunidad de convertir a sus pymes en empresas vigorosas y generadoras de miles de empleos.
El reflejo del fracaso de la ley de LMCA es evidente y ha puesto de rodillas a muchos. Creemos que más de lo mismo será lo mismo y que Chile tiene la oportunidad de cambiar y mejorar el 2012 y confiamos en que así será.
Es curioso ver cómo gran cantidad de parlamentarios UDI defienden la LMCA, critican y se niegan a la licitación de cuotas, promoviendo que estas se sigan regalando, aún cuando el propio Jaime Guzmán, en conjunto con Sebastián Piñera, se jugaron por abrir el mar y llevar a cabo la licitación de las cuotas de pesca cuando se redactó la ley.
Entonces, ¿con quién está la lealtad de los parlamentarios UDI?, ¿con el Gobierno?, ¿con los principios de Jaime Guzmán?, ¿con el bien común? o ¿con los industriales pesqueros? Y ¿por qué?".

Opinión: ¿Cómo asignar cuotas de pesca?

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A continuación reproducimos una columna de opinión del profesor de ecomomía, Juan Pablo Montero, publicada el viernes pasado por La Tercera:
"El gobierno está pronto a enviar al Congreso el proyecto de ley que definirá el sistema de asignación de cuotas individuales de pesca a partir de diciembre del 2012. En el pasado, estas cuotas han sido asignadas en base a capturas históricas, que es como se ha hecho en todas las pesquerías del mundo que se administran bajo un sistema de cuotas individuales transferibles, incluyendo las de Nueva Zelandia e Islandia.
Algunos quisieran reemplazar el actual sistema de asignación por licitaciones o subastas de cuotas. Se ha dicho que las cuotas están concentradas en pocas manos, que esto mismo ha facilitado el bloqueo a la entrada a nuevos actores y que, por lo tanto, una subasta sería la única forma de introducir competencia, ya que permitiría la entrada de más y nuevos actores. En un estudio reciente demuestro lo contrario: los mercados pesqueros no sufren problemas de competencia (tal como la ha reconocido el propio Tribunal de la Libre Competencia). Esto significa que las cuotas están hoy en manos de quienes más las valoran.
El que no se haya observado entrada de nuevos actores en los últimos años es porque la industria se ha venido contrayendo, producto de la menor disponibilidad de peces. Las recientes fusiones son la mejor prueba de ello. Esto mismo hace predecir que si en algo va a ayudar una subasta, va a ser en pronunciar la concentración del sector.
También es un mito que las subastas sean mejores para la innovación y productividad. Un estudio reciente de la U. de Concepción documenta que el actual esquema de asignación produjo importantes ganancias en productividad. Pareciera que este mito tiene su origen en la literatura de cuotas transferibles de contaminación, donde efectivamente las subastas se muestran superiores en innovación. Pero este resultado se revierte completamente para cuotas de pesca, ya que cualquier innovación lleva a un aumento en los precios de las cuotas y con ello, a un aumento en las rentas de escasez (las que aparecen producto de la cuota global). Estos beneficios se pierden al competir en las subastas y con ello los incentivos a innovar.
Por último, se ha dicho que las subastas generan grandes rentas para el gobierno. Si se hubiese optado por licitar las cuotas de pesca en cualquiera de los últimos tres años, la recaudación hubiese sido nula, pues en estos años la captura global e individual ha sido inferior a las cuotas (el valor de una cuota adicional, que es el precio al que se despeja la subasta, es cero). Una forma de solucionar estos vaivenes de corto plazo es con cuotas de corta duración y subastas frecuentes. Pero esto destruiría los incentivos a la innovación y a las inversiones de largo plazo.
Una alternativa son las patentes pesqueras acompañadas de cuotas con plazo indefinido. Bien diseñadas, las patentes pesqueras permiten ajustar la extracción de renta a los vaivenes de corto plazo y sin reducir los incentivos a la innovación. El valor de la patente puede indexarse al precio de las cuotas en el mercado, o mejor aún, al valor de los contratos de arriendo de cuotas. Con las nuevas indicaciones en el proyecto de ley que facilita la transferibilidad de las cuotas, es posible pensar en un mercado importante de contratos de arriendo de cuotas a futuro".

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